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Estos son los antecesores del Mercedes-AMG Black Series GT

La marca alemana acaba de estrenar en sociedad el sexto modelo de su gama de alta performance. ¿Conocés a los cinco anteriores?

Estos son los antecesores del Mercedes-AMG Black Series GT

Hace sólo unos días Mercedes-AMG presentó en sociedad al GT Black Series, el sexto de una corta lista de la gama de alta perfomance de la marca alemana, nacida en 2006 como una forma de potenciar las ventas de AMG a nivel mundial.

El nuevo integrante de la familia es similar a los demás en cuanto que se trata de una bestia extrema de edición limitada inspirada en los autos de carrera de la marca, en este caso el GT3. Equipa el conocido motor M178, un V8 4,.0 biturbo que fue ampliamente modificado para elevar su potencia a 720 CV y 800 Nm de par. Asociado a una caja automática de doble embrague y siete cambios que envía la potencia al eje trasero, acelera de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y su velocidad máxima es de 325 km/h.

¿Cuáles fueron los cinco modelos que antecedieron al espectacular GT Black Series? Los repasamos.

1- Mercedes-Benz SLK AMG 55 Black Series 2006

El primero de esta particular lista es la evolución del SLK 55 AMG, la variante deportiva de la segunda generación del descapotable y que fue anunciado como un modelo "purista y listo para la pista".

AMG sometió al modelo a una revisión completa, incluyendo el chasis, los frenos, la suspensión (ajustable manualmente) y los neumáticos, unos Pirelli de alta performance (235/35 R19 adelante y 265/30 R19 atrás). Por supuesto, el motor V8 5.5 litros aspirado también recibió variantes y elevó su potencia hasta los 400 CV y 520 Nm de par, rendimiento que transmitió a través de una caja automática de siete relaciones. 

En cuanto a la carrocería, se incluyó un techo de fibra de carbono en lugar del extraíble, se rebajó el centro de gravedad y se redujo el peso significativamente. El resultado fue un deportivo capaz de alcanzar los 280 km/h.

Entre julio de 2006 y abril de 2007 se produjeron 120 unidades del SLK 55 Black Series.

2- Mercedes-Benz CLK 63 AMG Black Series 2007

El motor V8 6.2 litros (M156) desarrollado por Bernd Ramler fue la base del segundo Black Series, que estuvo basado en el CLK 63 AMG presentado en 2006. Este modelo tenía muchos componentes del CLK de competición para el DTM, generaba 500 caballos de fuerza  y podía acelerar de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y alcanzar 300 km/h de velocidad máxima.

Para manejar dicho incremento de potencia se reforzó el chasis del CLK 63 AMG, se sumó un diferencial multidisco para el eje posterior y se añadieron neumáticos Pirelli PZero Corsa de 19 pulgadas, 265/30 adelante y 285/30 atrás, lo que obligó a ensanchar los guardabarros. Finalmente se montaron los mismos frenos que se usaban en el DTM. 

Se lanzó en 2007 y, tras un año de producción, fueron 700 las unidades que salieron de Affalterbach.

3- Mercedes-Benz SL 65 AMG Black Series 2008

La tercera entrega fue encargada a HWA Engineering con el fin de que convirtieran al SL 65 AMG en una leyenda. El preparador que hasta hoy sigue vinculado a Mercedes-Benz tomó el V12 6.0 litros y le añadió turbos e intercoolers de mayor tamaño a los de fábrica, para así generar 661 CV y 1.000 Nm de torque, canalizados al eje trasero a través de una transmisión automática AMG Speedshift Plus. El resultado fue un 0 a 100 km/h en 3,8 segundos, un 0 a 200 km/h en 11s y una máxima de 320 km/h, que estaba limitada electrónicamente.

Por una cuestión estética y aerodinámica, AMG decidió cerrar la carrocería, por lo que convirtió al convertible en una coupé más larga y ancha que el modelo original y decidió ampliar el uso de fibra de carbono. Las trochas se ensancharon en 97 y 85 mm adelante y atrás y se colocaron neumáticos Dunlop de 19 y 20 pulgadas (265/35 y 325/30, respectivamente). Además, se agrandaron las tomas de aire, se añadió un alerón trasero retráctil y se colocó un difusor gigantesco con grandes salidas de escape trapezoidales. Por último, se incluyeron unas suspensiones deportivas con regulazión de altura, de dureza y de alineación.

Unas 350 unidades se produjeron entre septiembre de 2008 y agosto de 2009, todas vendidas antes de la aparición de la primera. 

4- Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé Black Series 2012

El motor M156 vuelve a ser el centro de atención en la cuarta entrega Black Series. Este V8 6.2 litros aumentó la potencia a 510 CV y 620 Nm de torque, generado al eje trasero a través de una transmisión automática de siete relaciones para alcanzar una velocidad máxima de 300 km/h y un 0 a 100 km/h en 4,2 segundos. Los cigüeñales, bielas y pistones forjados más ligeros fueron heredados del SLS AMG. 

Como los demás modelos Black Series, las trochas eran más anchas y las ruedas más grandes: 255/35 R19 adelante y 285/30 R19 atrás. La estética resultó ser más radical, con un paragolpes muy agudo, un capó con aberturas, pasarruedas ensanchados, difusor trasero y un alerón fijo. Además, AMG ofreció un kit exclusivo para la pista. 

La mecánica se reforzó con unas barras estabilizadoras más gruesas, amortiguación ajustable, dirección con tacto específico y unos discos de freno de mayor diámetro con cálipers de seis y cuatro pistones.

Mercedes-AMG produjo 800 unidades entre enero de 2012 y abil de 2013, 200 más de las proyectadas inicialmente gracias a su éxito.

5- Mercedes-Benz SLS AMG Black Series 2013

El último agregado a la familia Black Series previo al GT fue el SLS AMG, reemplazante del SLR McLaren. Contaba con el motor M159, un V8 6.2 que elevó la potencia a 631 CV y 634 Nm de torque y que llevó a la línea roja a las 8.000 RPM. Asociado a una caja automática de doble embrague AMG SPEEDSHIFT AMG DCT7, era capaz de empujar el auto hasta los 315 km/h, con un 0 a 100 km/h en 3,6 segundos.

Exteriormente luce elementos aerodinámicos claramente identificables, como los injertos de fibra de carbono, splitter delantero, canalizaciones laterales en el paragolpes delantero, alerón trasero fijo, difusor bajo y varias salidas de aire sobre el capó y tras los guardabarros delanteros.

Las trochas fueron ensanchadas en 20 y 24 mm adelante y atrás gracias a los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 (275/35 R19 y 325/30 R20), y se añadieron una suspensión con ajuste electrónico AMG RIDE CONTROL y un diferencial trasero electrónico, así como frenos carbonocerámicos.

Desde abril de 2013 a la fecha se fabricaron 350 unidades del SLS AMG Black Series.

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