Test drive

Prueba nuevo Nissan March

El compacto japonés se renovó para ser más lindo y equipado, ¿alcanza para ganar nuestro corazón?

Prueba nuevo Nissan March

El Nissan March llegó a Argentina y por diversos motivos no logró causar un gran impacto en nuestro mercado; sin embargo, la marca nipona volvió al ruedo con una actualización estética y de equipamiento del modelo. En Autocosmos tuvimos oportunidad de probarlo en México, donde es producido, pero ahora lo sometemos a nuestras calles, rutas y gusto para ver si tiene “pasta” de campeón.

 

Mecánica y seguridad

El renovado March conserva la misma plataforma (por eso no hablamos de nueva generación) incluyendo las suspensiones McPherson adelante y por brazos arrastrados con barra de torsión atrás. El motor también es el mismo, un 1.6L 16V que entrega 107 CV y 143 Nm de torque, asociado a una transmisión manual de 5 cambios.

En el aspecto seguridad, tenemos los dos airbags y el ABS obligatorios en Argentina, bloqueo de puertas en velocidad, y solo 4 cinturones de seguridad de 3 puntos, dejando uno pélvico para el asiento central posterior, que tampoco goza de su apoyacabezas.

 

Diseño

En la primera encarnación que llegó al país, el March mostró un rostro simple, ahora pone cara más interesante con dos grandes bocas, grillas de tramado hexagonal y elementos cromados que refuerzan la estampa de la marca en la parte superior. Rematan rompenieblas delanteros también envueltos en molduras brillantes. Los faros también son de nuevo diseño más elaborado.

El resto del cuerpo se mantiene casi inalterado, con un formato recto y alto que es suavizado por la línea de la ventanilla trasera redondeada. Si bien las superficies son lisas, hay un interesante trabajo en el techo con dos nervaduras en V y una ondulación que termina formando el spoiler posterior. Completan las luces traseras que sobresalen del cuerpo, un típico elemento de diseño en los autos japoneses.

 

Interior

El interior del March conserva las mismas líneas generales, pero ahora luce más elegante gracias a la nueva sección central con decorado estilo negro piano y gruesos marcos metalizados. Manejamos la versión más equipada, Advance Media Tech, que además cuenta con pantalla táctil de 5.8” y climatizador automático con un atractivo diseño circular, que dan mayor sensación de tecnología.

Respecto de la calidad percibida está a medio camino dentro de su segmento, los plásticos son duros al tacto y varios desajustes en los empalmes, mientras que el estilo del tablero, los tapizados y elementos como las grandes las manijas de puertas cromadas dan mayor impresión de calidad.

El punto fuerte del March es el espacio interior con un techo alto y una cabina ancha que permiten viajar cómodamente a la humanidad de cuatro adultos. El baúl es simplemente correcto y hay varios espacios portaobjetos en la cabina que solucionan la falta de espacio en la guantera con tapa.

 

Comportamiento dinámico

Al igual que en el interior, dinámicamente el March es una combinación de bueno con aspectos mejorables.

Comencemos por las críticas. Lo primero que notamos al girar el volante de este Nissan es que no se siente conectado con las ruedas, la dirección además está sobreasistida, aunque se endurece correctamente en velocidad. La palanca de cambios tiene un tacto poco mecánico y relaciones cortas (especialmente ruidosa en 1º), tanto que el March se vuelve ruidoso a velocidades de autovía ya que necesita más de 3.500 rpm para viajar a 120 km/h (114 km/h reales). Por último, a la hora de doblar, se acuesta mucho, sensación magnificada por la altura del asiento.

Pasemos ahora a los aspectos positivos, gracias a esa caja de relaciones cortas y a su bajo peso el March se siente muy ágil en ciudad. Inclusive podemos dejarlo en 4º y tener bastante poder de reacción. Además, no es devoto a la nafta, con un poco de cuidado en el pie derecho en ciudad hace 12.5 km por litro y si el tránsito se pone pesado, tampoco supera los 10 km/L.

La dirección ayuda en cualquier maniobra y, sin ser “pulido”, el confort de marcha es bueno. Dada la altura de conducción y la gran superficie acristalada la visibilidad es buena, solo nos quejamos de los pequeños retrovisores externos que dejan grandes puntos ciegos. En el caso del Advance Media Tech tenemos inclusive cámara de retroceso, muy útil a la hora de maniobrar en espacios reducidos.

 

Conclusiones

El mix del March habla claramente del tipo de usuario al que apunta. Volvamos al mismo sistema de antes, nombrando primero a quienes no está dirigido: los “pisteros”. En su contra están el rolido, una dirección poco comunicativa y una 5º muy corta (o la falta de una mejor insonorización respecto de la mecánica).

Ahora pensemos en las personas a las que seguramente el pequeño Nissan hará felices. Estamos hablando de conductores que les gustan los gadgets (el sistema de la pantalla es rápido, la interface intuitiva y el GPS bueno y fácil de operar), el bajo consumo y una movilidad relajada, especialmente en ciudad.

Si estás en el segundo grupo (básicamente, la mayoría de los automovilistas actuales) y el precio te parece correcto, entonces el March debería estar en tu lista de autos a la hora de buscar tu próximo 0km.

Hernando Calaza, Fotos: Ezequiel Las Heras recomienda

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