Test drive

Manejamos el nuevo Ford Mondeo en California

El sedán grande se hace global y ya lo manejamos en EE.UU. donde se comercializa como la segunda generación del Fusion.

Manejamos el nuevo Ford Mondeo en California

Si bien para nosotros y gran parte del globo estamos hablando de la cuarta generación del Ford Mondeo, en EE.UU. y algunos mercados del norte se comercializa como la segunda encarnación del Fusion. El cambio es importante ya que este sedán grande se posiciona como el producto más avanzado (también el más recientemente desarrollado) de la marca.

El exterior está basado en el EVOS Concept, develado en el Salón de Frankfurt de 2011, el cual también ha sido criticado por parecerse mucho a un Aston Martin (algo que creemos que nunca puede ser malo). Sobre gustos no hay nada escrito, pero más allá de eso notamos la presencia que tiene este auto al circular por las calles. Inclusive en una zona donde es muy común ver modelos exóticos, cuando manejamos en Santa Mónica y Malibu, sentimos muchas miradas que se posaban sobre este nuevo sedán.

En la parte mecánica es donde se complica un poco la cosa, ya que para los mercados donde se denomina Fusion llegarán dos motorizaciones, con opción de otras dos en el futuro. El primero es el motor de la generación anterior del modelo norteamericano, el cuatro cilindros 2.5L con 175 CV. La segunda ya la conocemos en el Mondeo III que se comercializa en Argentina, el avanzado cuatro cilindros 2.0L EcoBoost, que se apoya de un turbo e inyección directa para entregar 240 CV. Posteriormente también podría llegar el motor más pequeño pero no por ello menos avanzado, se trata del nuevo 1.6L con tecnología EcoBoost e inyección directa y turbo que entrega 178 caballos.  Finalmente está el híbrido que utiliza un motor 2.0L de cuatro cilindros y uno eléctrico que en conjunto entregan 188 CV.

Todas las versiones (menos la híbrida) recurren a la transmisión automática de seis relaciones y en otros mercados está disponible una manual de seis para el motor 1.6L EcoBoost.

 

Detrás del volante

Primero manejamos el motor más pequeño, el 1.6L EcoBoost con 178 CV. A pesar de ser un motor pequeño para un sedán de estas dimensiones y peso, responde bastante bien. Tuvimos oportunidad de estar tras el volante de uno con transmisión automática y otro con la manual. Los asientos de esta versión son muy cómodos y la pantalla funciona muy bien y resulta bastante intuitiva.

Finalmente, el motor punta de lanza, el cuatro cilindros 2.0L EcoBoost que tiene una respuesta inmediata y sin que se sienta retardo del turbo a tal punto que uno se pone a pensar si los motores V6 tienen todavía un futuro en este tipo de autos.

En cuanto a equipamiento, el auto que probamos no contaba con absolutamente todo lo de la versión Titanium, pero  pudimos probar el sistema AutoPark Assist, el control de crucero adaptativo, el de asistencia de carril (que solamente hace vibrar el volante cuando se cambia de carril sin poner el guiño) y por supuesto los cambios manuales con levas detrás del volante y el MyFord Touch de nueva generación.

Lo más impresionante es lo bien terminado que está este nuevo Ford Fusion/Mondeo. La insonorización es muy buena, los plásticos y ensamble también, de hecho en este rubro se despega bastante de sus competidores japoneses y sólo un poco del Volkswagen Passat (que también está muy bien terminado, pero el interior se siente menos moderno).

La expectativa que tiene Ford en este sedán es tan grande que pensaron que la fábrica de Hermosillo no sería suficiente para cubrir la oferta de este producto en América, así que también se producirá en Flat Rock, Michigan. Decimos América y no Norteamérica porque además de comercializarse en EE.UU. y México, podría venir al sur del continente incluyendo a Argentina. Sin embargo esto último son puras especulaciones y habrá que esperar para saber si Ford decide importarlo al país desde allí o desde el Viejo Continente, desde donde viene actualmente el modelo actual.

Héctor Mañón texto y fotos recomienda

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